CMOC Group Limited (en adelante, "CMOC", "la empresa" o "nuestra empresa") tiene sus orígenes en una empresa fundada en 1969. Tras dos reformas de propiedad mixta en 2004 y 2014, actualmente es una corporación accionarial con control privado. Cotizó en la Bolsa de Hong Kong (código: 03993) en 2007 y en la Bolsa de Shanghai ("SSE", código: 603993) en 2012.
Nuestra empresa pertenece al sector de la extracción y procesamiento de minerales metálicos no ferrosos, dedicándose principalmente a las actividades de minería, procesamiento, metalurgia y comercialización de metales. Con presencia en Asia, África, Sudamérica y Europa, somos un productor líder a nivel mundial de cobre, cobalto, molibdeno, tungsteno y niobio, así como un productor de fertilizantes fosfatados líder en Brasil. Asimismo, nuestro negocio de comercio de metales se posiciona entre los primeros puestos a nivel global. En 2025, la empresa expandió activamente su cartera hacia los recursos auríferos, completando sucesivamente la adquisición de Odin Mining en Ecuador y de cuatro minas de oro en Brasil, perfeccionando así nuestra matriz diversificada de productos. La empresa ocupa el puesto 138 en la lista Fortune China 500 de 2025 y el puesto 630 en la lista Forbes Global 2000 de las empresas públicas más grandes del mundo del mismo año.
La meta de la empresa es convertirse en una empresa minera de clase mundial, líder y única en su tipo. Con el desarrollo de la empresa, actualmente se ha superado la etapa de dependencia exclusiva en la adquisición de recursos y la expansión de escala, adentrándose en un nuevo periodo de desarrollo de alta calidad donde la escala y la capacidad tienen la misma importancia, y donde la operación de plataformas y la gestión refinada avanzan en sinergia, dedicándose a la construcción de una plataforma minera moderna con un crecimiento estable, capacidades sobresalientes, de carácter anticíclico y resistente a los riesgos. En esta nueva era, la empresa impulsará sistemáticamente la construcción de una empresa de recursos de clase mundial en torno a los siguientes tres pilares: primero, anclarse en el "polo dual de cobre y oro" para construir una base de activos de ciclo largo; segundo, apoyarse en el "modelo 622", priorizando las fusiones y adquisiciones estratégicas para elevar la escala de los recursos; tercero, consolidar la "capacidad de plataforma" globalizada, remodelando la operación minera con una mentalidad de industria manufacturera.
